Recién salido del horno: remolino de tomate y espinaca

A primera vista parece una barra de pan como cualquier otra... ¡hasta que cortas la primera rebanada y descubres una explosión de colores en su interior! Parece una pieza de fantasía para alguna película con comida mágica, duendes y hadas. Ahora puedes llevar este arcoíris de sabor hasta tu mesa con esta sencilla receta. Prepárate para dejarte llevar por un remolino de tomate y espinaca...



Vas a necesitar:

• 350 g de harina
• 1 yema de huevo
• 2 cucharadas de azúcar
• 1 cucharada de mantequilla
• 1 cucharadita de sal
• 2 cucharaditas de levadura seca
• 180 ml de leche
• 2 cucharadas de espinacas
• 2 cucharadas de tomate concentrado

Es muy fácil:

• Para preparar la masa, coloca todos los ingredientes en un recipiente, excepto el tomate y las espinacas. Integra todo muy bien y cubre la masa con una toalla limpia y seca durante una hora.
• Pasado este tiempo, la masa tiene que haber crecido. Ahora sepárala en tres partes iguales. Agrega el tomate concentrado a una de las porciones, y las espinacas hervidas a la segunda porción. La tercera porción se queda tal cual.
• Ahora, con un rodillo, extiende las porciones de masa sobre una superficie enharinada. No te olvides de calcular el tamaño de la masa de acuerdo al molde para hornear. Coloca las porciones de masa una encima de otra. La que no tiene color debe ir abajo del todo. Después enróllalas todas juntas y coloca el rollo en un molde y hornéalo durante 20 minutos a 190 ºC.

Realmente no hay límites para las variaciones de color que quieras introducir. ¿Por qué no colorear la masa con puré de remolacha? ¿O qué tal una versión dulce con arándanos y frambuesas? Este remolino es como de cuento de hadas, así que echa a volar tu imaginación con las combinaciones de colores más atrevidas. ¡Sorprende al paladar y la vista de tu familia y amigos!
Origen: riquisimo.net