Lo que debes enseñar sin falta a tus hijas

El mundo y la sociedad evolucionan, cambian los paradigmas y ello supone desafíos para las madres. Hay una serie de aprendizajes y lecciones que debes enseñar sin falta a tus hijas. Graba a fuego valores, metas y principios en aquellas pequeñas que son las mujeres del mañana.

Seguramente no seas la mejor madre del mundo pero sí la mejor mamá que tus hijas pudieron tener. Claro que cometerás errores y aprenderás a fuerza de golpes. Conforme pase el tiempo sabrás si lo has hecho bien cuando veas a tus hijas emocionalmente fuertes e independientes.

Por eso, asegúrate de haber sembrado en ellas las mejores enseñanzas. Pues ellas mismas tendrán la fortaleza de cosechar los mejores frutos. Descubre en este artículo de Eres Mamá todo aquello que debes enseñar sin falta a tus hijas.


Lo que les debes enseñar sobre la vida





La vida en ocasiones puede arder y, otras tantas, doler. No todo es color de rosa, ni tiene final feliz cual película de Disney. Lo esencial es, sin embargo, aprender a vivirla intensamente. Transitar cada día con la certeza de tener en las manos una nueva oportunidad. Disfrutar todo amanecer como si fuera el último.

Por eso, lo que debes enseñar a tu hija es a no huir de sus miedos, sino a darles pelea. Ayúdala desde pequeña a tomar sus propias decisiones y a responsabilizarse por cada acto. Asumir consecuencias y entusiasmarse con la vida. Aferrándose a lo bueno que ofrece y aceptando también lo malo.

Que nunca jamás se someta y esté al pendiente de la aprobación de un tercero. Tu hija llegó al mundo para ser feliz, no para consentir a los demás. Transfiere la inmensa satisfacción de aceptarse tal cual es. Amarse con virtudes y defectos. No idealizar ni perseguir figuras o ideales que poco le sirven.

Debes enseñarle a ser fiel a sí misma y jamás engañarse. Mostrarse tal como es, sin necesidad de fingir ni impostar personalidades ajenas es otra lección menester. No olvides que tu hija debe aprender a atesorar el crédito de sus logros personales

Transmite a tu pequeña el valor de su propia intuición. Que siempre siga su instinto, y se deje guiar por su corazonada que no falla. No necesita depender de absolutamente nadie. Ni de ti. Ella debe demarcar su propio camino a recorrer. Si confunde el camino, tener el don de retomar por otra ruta mas no abandonar el viaje.

Aquello que debes enseñar para cada día de su vida

Debes enseñar sin falta a tus hijas a pedir ayuda cuando la necesiten. También a ser agradecidas con esa mano tendida. Que aprenda a expresar necesidades y carencias. Pero también a sostener con tenacidad sus propias creencias y convicciones.

Contagia una pasión que la abrace y acompañe hasta su último día de vida. Explícale cómo planear su futuro, con los pies fijos en el presente. Afila pacientemente su tolerancia a los cambios que se suceden una y otra vez en la vida.


Lo que además debes enseñar a tus niñas es a asumir valientemente riesgos. Que no ose a perder nada por miedo a perderlo todo. Que tu hija no tome esa injusta manía de absorber responsabilidades ajenas, ni culpas absurdamente infundadas.

Permite que vaya por la vida luciendo esa bella y única sonrisa que Dios puso en su rostro. Incluso, habilita sus carcajadas en plena calle, sin razón aparente. A gritar todas las verdades que domine, a compartir su felicidad con quien quiera.

Mucho que aprender sobre relaciones humanas



Lo que debes enseñar a tu hija es a disfrutar del amor, sin limitaciones y libre de prejuicios. A entregarse a su inmensa fuerza siempre que sea mutuo. Que la chica aprenda a ser totalmente consiente de sus sentimientos, pueda dominarlos y actuar en consecuencia.

Una buena enseñanza es que a veces hay desencuentros, mas el encuentro de almas genera luz. De las personas tóxicas siempre se huye y de los fracasos también se puede aprender. Disfrutar de lo efímero de algunas relaciones y de la perpetuidad de lo genuino.

Enseña a tu hija a ser la mejor amiga de ella misma. Sin amor propio, no hay nada. Sin inteligencia emocional, menos aún. Conocerse y amarse a sí misma, para hacer lo propio con su entorno. Ser capaz de establecer límites, aunque cueste. Y emprender como desafío el sostenerlos con el tiempo.

Pero sobre todas las cosas, madre, hay algo que debes enseñar a tus hijas. Desde muy corta edad tienen que aprender a no idealizar ni idolatrar a nadie. Ni familiares ni amigos. Ni a sus padres. Que comprenda que todos somos seres grises, llenos de matices. Y ella también.
Origen: eresmama.com