¡Clava tenedores con los dientes hacia arriba en tu jardín y nada tocará nunca más a tus plantas!

Cuando hace buen tiempo, es hora de ponerte los guantes y darle a la pala, porque tendrás mucho trabajo en el jardín: preparar la tierra, plantar las semillas... Pero antes de disfrutar de un bonito jardín, primero has de tener un plan. Aquí te proponemos unos trucos para despertar el espíritu primaveral de tu jardín en hibernación.

Todo empieza de a poquito. El primer paso es plantar tus nuevas plantas. Puedes ahorrar dinero reciclando cartones de huevo o rollos de papel higiénico.



Las cáscaras de limón son muy buenas porque proporcionan los nutrientes del limón a tus plantitas.



Más raro aún es un cono de helado. Como con cualquier planta, tienes que tener cuidado de no regarla demasiado porque el cono puede disolverse. Lo bueno de esta idea es que es 100% biodegradable.



Para conseguir un poco de calor en un día de frío, puedes usar una botella de plástico vacía a modo de mini invernadero. Corta la botella a la mitad, pon la tierra en la parte inferior y cubre tu planta con la parte superior en días fríos. También puedes cubrir tus plantas con mitades de botellas si las has plantado fuera para protegerlas del hielo.



Cuando llegue la hora de plantar tus semillas en la tierra, puedes usar una bandeja para hornear muffins para dibujar un patrón en la tierra. De esta forma, podrás plantar tus semillas a la perfecta distancia unas de otras.



Si hay vientos fuertes o temperaturas bajas, puede ser difícil ocuparse de tus plantas. Para proteger a las jóvenes, puedes usar una combinación de cercado y unas cuantas capas envueltas de film transparente para formar una barrera.



Cuando aún son pequeñas, puede ser difícil diferenciar tus plantas. Para ello, es buena idea marcarlas con señales en miniatura. En este ejemplo, se aplanaron unas viejas cucharas con martillo y se imprimieron unas letras sobre ellas. Pero también puedes simplemente pintarlas.



O puedes dibujar piedras con un rotulador permanente y colocarlas en tu arriate.

Si tienes planes para el fin de semana, es difícil poder controlar que tus plantas reciban agua suficiente. No te preocupes: llena botellas vacías con agua y colócalas boca abajo en la tierra. La botella se irá vaciando poco a poco y tus plantas recibirán sus nutrientes.

Las hierbas crecen bien en viejas latas de refresco. Estas se han pintado en brillantes colores y tienen una etiqueta reusable que las diferencia.

El abono es bueno para que tu jardín no se seque, pero no hace mucho para detener las malas hierbas. Antes de cubrir tu jardín con abono, esparce unos papeles de periódico: las malas hierbas no podrán hacer nada contra ellos.



Si quieres que tus semillas crezcan bien altas, clava tenedores junto a ellas. Esto mantendrá alejados a los animales grandes, como conejos.



También tenemos un truco para descubrir a plagas indeseadas. Si tus plantas han recibido la incómoda visita de pulgones atacado, envuélvete las manos con cinta adhesiva con la parte adhesiva hacia afuera y recoge los pulgones. Seguramente tendrás que hacer esto varias veces, pero al menos no necesitarás pesticidas.

Si a veces te pierdes en el caminito de tu jardín de noche, puedes hacer un camino con piedrecitas brillantes. Puedes pintarlas con pintura que brilla en la oscuridad.



O puedes recoger botellas viejas y clavarlas contra el suelo para marcar el camino.



Algunas verduras son prácticamente inmortales. Guarda el extremo de tu próximo apio, plántalo y uno nuevo comenzará a crecer ante tus ojos.



Lo mismo sucede con las cebollas. Puedes comer las capas de fuera y plantar el interior en un poco de tierra. Pronto tendrás una nueva cebolla. ¡Puedes hacer esto con un montón de plantas!



Aquí puedes ver más imágenes de las que tomar ideas (en inglés):



Quizás ya conocieras algún que otro truco para que cuidar el jardín sea más sencillo. Nada me enorgullece más que ver cómo esa pequeña semilla se convierte en una preciosa planta. Ya sean tomates, manzanas o flores: todo está más bonito y rico cuando lo cultivas tú mismo. Ahora comenzarás a ver la naturaleza con otros ojos.
Origen: tipolisto.net